Un hombre entra a la Iglesia y sin dudarlo ingresa al confesionario.
-Perdóneme padre, porque he pecado-
-Cuéntame hijo mío ¿Qué ha ocurrido?
-Desde pequeño he sido un buen cristiano. Nunca falté a misa, cumplí con los mandamientos lo mejor que pude, y hasta doné el diez por ciento de mi sueldo a la Iglesia-
-No entiendo- dice el padre -¿Qué tiene eso de malo?-
-Verá, hasta ayer creí que esos actos eran con buenos propósitos. Pero anoche, en un sueño, tuve la revelación más importante de mi vida. Un bello ángel que se presentó como Lucifer me encomendó reclutar un ejército de almas para construir su Nuevo Reino, y acabar con todos los que se interpongan. Cuando desperté, un ardor atroz en mi nuca comenzó a torturarme. Era la marca. Ahí descubrí que era el elegido-
-¿Se unirá a mi, padre o prefiere morir ahora?-
-No hay otra opción ¿Verdad?-
El hombre niega.
-Entonces que Dios me perdone-
Magnífico final.Sos un lujo Agus, me encanta tu estilo, llega!
ResponderEliminar=) HUMO